Leyenda del Palacio de los condes de Santa Eulalia, Alicante

Leyenda de Santa Eulalia, El Palacio de los Condes. Alicante

La leyenda del Palacio de los Condes en la Colonia de Santa Eulalia, pedanía situada entre el término municipal de Sax y el de Villena.

 

Cuenta la leyenda que, a mediados del siglo XIX, había una pareja de Condes muy adinerados que habían fundado una aldea llamada Los Prados de Santa Eulalia, conocida hoy día como La Colonia de Santa Eulalia (los historiadores dicen que este lugar fue levantado sobre los restos de un cementerio andalusí). A pesar de la inmensa fortuna de la que disponían los famosos condes, ellos mismos se consideraban personas desdichadas, ya que no eran capaces de tener descendencia. La condesa, hizo traer de muy lejos a una bruja para que prepara una pócima mágica y conseguir así tener un bebé.

El Palacio de los Condes en la Colonia de Santa Eulalia
El Palacio de los Condes en la Colonia de Santa Eulalia

Fruto de esto, a los 9 meses nació la hija de los Condes, a la cual llamaron María Avial Peña. La felicidad de los Condes duró muy poco tiempo ya que su hija no era como ellos esperaban. Los lugareños de la época rumoreaban que la joven había sido engendrada por un demonio, y lo cierto es que la muchacha no era buena persona; poco agraciada, de carácter grosero, pendenciera y jugadora. Tanto es así que, sus padres, temerosos de que María nunca fuera desposada, anunciaron que pagarían una cuantiosa suma de dinero mensual a quien se casara con ella.

Interior del palacio de los condes de Santa Eulalia
Interior del palacio de los condes de Santa Eulalia

Aceptando la oferta acudió Don Mariano de Bertodano, un joven empresario con ganas de hacer fortuna. Después de la nupcia con la Condesa, Don Mariano se encontraba en una situación económica insuperable y decidió asociarse con Don Antonio Padua de Saavedra, otro joven y apuesto empresario. Entre los tres, montaron una sociedad utópica prácticamente autosuficiente. Llegaron incluso a cambiar el nombre al lugar por La Colonia de Santa Eulalia. Aquellos fueron años buenos, pero duraron poco.

El Palacio de los Condes en la Colonia de Santa Eulalia
El Palacio de los Condes en la Colonia de Santa Eulalia

 

Teatro de Cervantes, Colonia de Santa Eulalia

Don Mariano y Doña María vivían juntos en un hermoso palacete, conocido hoy día como el Palacio de los Condes, situado enfrente de una ermita, en el centro de la Colonia. Doña María, que a pesar de todos sus defectos tenía un gusto exquisito, para su deleite personal, hizo construir, a escasos metros del Palacio, un precioso teatro de estructura italiana.

 

El teatro, a día de hoy, y a pesar de estar semi derruido, conserva un encanto especial que lo hace poco menos que mágico. Algunos visitantes dicen que, cuando cae la noche y el lugar se llena de silencio, se pueden escuchar voces procedentes de su interior como si estuvieran representando alguna obra olvidada en el tiempo.

Teatro Cervantes
Teatro Cervantes

Los Innumerables caprichos y el agrio carácter de la condesa minaron la relación entre ella y Don Mariano hasta el punto de no soportarse el uno al otro. El empresario, desgastado por la situación, decidió romper lazos con Doña Maria. Su acción provocó el final de la sociedad que había montado con su socio Don Antonio Padua de Saavedra, quien había demostrado ser un compañero fiel.

El Palacio de los Condes en la Colonia de Santa Eulalia
El Palacio de los Condes en la Colonia de Santa Eulalia

La leyenda cuenta que, al poco de separarse de Don Mariano, la Condesa contrajo matrimonio con Don Antonio Padua de Saavedra, quien había sido socio de Don Mariano. Don Antonio había sido seducido por el poder económico de la Condesa, y aunque el empresario ya había amasado grandes cantidades de dinero mediante méritos propios, este matrimonio haría que su fortuna se multiplicara considerablemente.

El Palacio de los Condes en la Colonia de Santa Eulalia
El Palacio de los Condes en la Colonia de Santa Eulalia

La condesa contrajo su segundo matrimonio con el joven y apuesto empresario de éxito Don Antonio Padua de Saavedra. Al poco de casarse, Don Antonio ya no soportaba más la convivencia con la Condesa y empezó a tener los mismo vicios que consumían a su reciente mujer. Se volvió un vividor, un jugador empedernido, un bebedor y un mujeriego. Don Antonio, en un arrebato de cordura, quiso alejarse de la Condesa, y acabó instalándose en una casa de Barcelona.

Don Antonio Padua de Saavedra se encontraba a cientos de kilómetros de su hogar cuando llegaron rumores de La Colonia de Santa Eulalia. Por lo visto, Doña María había gastado gran parte de su fortuna y la de su marido en convertir El Palacio de los Condes en poco menos que un burdel en el que se celebraban desenfrenadas fiestas de vicio, en las que predominaban el sexo, el juego y el alcohol.

 

La fuente de Don Antonio

Se dice que el Conde Don Antonio Padua de Saavedra volvió corriendo a La Colonia para poner fin a tanto descontrol, pero, una vez ahí, sucumbió a los encantos de la Condesa Doña María Avial Peña. El joven bebió durante toda la noche, y jugó hasta perder toda su fortuna. Cuando se hizo de día, el cadáver del Conde yacía inerte sobre una pequeña fuente situada en el exterior, a escasos metros de la puerta principal del Palacio de los Condes. Don Antonio tenía medio cuerpo dentro de la fuente, con la cabeza completamente sumergida en el agua.

Fuente del Palacio de los Condes en la Colonia de Santa Eulalia
Fuente del Palacio de los Condes en la Colonia de Santa Eulalia

Algunas teorías dicen que la muerte del Conde no fue un accidente, que se suicidó al haber perdido toda su fortuna. Otras apuntan a que todo fue un plan urdido por la Condesa y su exmarido, con el fin de apoderarse con todo el dinero de Don Antonio. La leyenda dice que, cuando una mujer con un aspecto similar a la Condesa entra dentro de El Palacio de los Condes, el espíritu de Don Antonio Padua de Saavedra hace acto de presencia para recuperar toda la fortuna que esta se gastó.

La macabra historia llega hasta nuestros días, haciendo mella en aquellos viajeros que osan cruzar esas tierras. Se cuenta que ahí se producen fenómenos paranormales y situaciones que perturban a los forasteros, incluso se sabe de trabajadores de una serie de televisión (La Alquería, que se emitía en el desaparecido Canal 9) que pasaron un largo periodo de tiempo grabando en La Colonia de Santa Eulalia que tuvieron que dejar su puesto debido a la perturbación que esto les producía.

Esta es la leyenda, ahora te toca a ti descubrir qué hay de verdad en La Colonia de Santa Eulalia.

 

Ubicación Colonia de Santa Eulalia

Jorge Juan Oliva

Diseñador de interfaz y experiencia de usuario. Un apasionado por la tecnología, la arquitectura y la naturaleza.

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